Quítale el envoltorio a la Navidad

Mindfulness y la actitud de estar presentes

Las luces, la música, la comida, los regalos impiden vivir la esencia de la Navidad y por eso desde aquí quiero invitaros a quitarle el envoltorio a la Navidad y quedarnos con lo esencial, a vivir estas semanas estando realmente presentes.

Quítale el envoltorio a la Navidad y quédate con la esencia.

Yo recuerdo con mucho cariño las Nochebuenas de mi infancia, donde nos reuníamos con mis tíos, mis primos, mis abuelos… más de veinticinco personas en una casa (todavía no sé cómo podíamos caber) y cantábamos, para pesar de los vecinos, hasta altas horas de la noche todo tipo de canciones. Empezábamos por villancicos y aquello terminaba con cualquier cosa… Todo valía si era para reírnos y pasar un buen rato. Y es que más allá de lo incómodos que pudiéramos estar veinticinco personas en una casa pequeña, la Navidad era eso, un momento de encuentro y celebración.

Y esos momentos vistos con perspectiva, ahora que ya no están algunos de los que estaban, me hacen ver la Navidad como algo más de lo que es el envoltorio y de alguna forma podría resumir así:

LA NAVIDAD NO SE TRATA

La Navidad no se trata de comer mucho, sino de disfrutar de cada bocado.

La Navidad no se trata de ir a muchas cenas y comidas, sino de sentarte y escuchar al que está a tu lado.

La Navidad no se trata de comer el mejor marisco, sino de entender que eres un privilegiado por tener comida en el plato.

La Navidad no se trata dar o recibir muchos regalos, sino de agradecer que tienes a gente a la que quieres y que te quieren.

La Navidad no es trata de recibir o mandar millones de Whatsupp de felicitaciones, sino de mirar a los ojos a las personas con las que te cruzas y desearlas lo mejor.

La Navidad no se trata de beber hasta no saber lo que haces, sino de brindar por todo lo bueno que has compartido.

La Navidad no se trata de llenar las calles de luces, sino de darte cuenta que hay gente en el mundo que no tiene luz en su casa.

La Navidad no se trata de mostrar una alegría impostada, sino de mostrarte vulnerable y auténtico.

La Navidad no se trata de bailar sin parar, sino de que cada paso sea una celebración.

La Navidad se trata de celebrar la VIDA y cada momento. En definitiva se trata de celebrar el AMOR.

Y creo que cuando has entendido esto, si comes, bebes, o bailas, lo harás de otra forma, dándole un sentido, que te hará estar presente en cada momento y en cada encuentro.

Así que te invito a que si tienes un ratito, antes de entrar en esta vorágine de celebraciones, te pares, respires y medites durante cinco minutos sobre lo que realmente es importante para ti y pongas en valor cada momento.

Y te dejo un anuncio con un par de pistas y un poco de humor para parar y poner el foco en lo esencial.

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