En este retiro, te invitamos a cultivar el arte de la presencia con una mirada renovada: una mezcla de curiosidad genuina y creatividad emocional. Al alejarnos del ruido cotidiano y sumergirnos en un entorno de paz y naturaleza, facilitamos que la exploración interior deje de ser una tarea para convertirse en un diálogo amable con nosotros mismos. Este escenario nos permite no solo descansar, sino integrar nuevas formas de «estar en el mundo» que nos acompañarán mucho después de que el retiro termine.
Cuidar el corazón y nutrir la mente
Nuestra prioridad durante estos días será el autocuidado radical. Pondremos un énfasis especial en nutrir el corazón a través de prácticas que nos devuelvan la ternura. Tendrás tiempo para relajarte profundamente, realizar paseos meditativos donde tus sentidos se abran al entorno y aprenderás a tratarte con una delicadeza que a menudo olvidamos. Es un espacio diseñado para que te llenes de paz, bondad y una serenidad sólida.
El rigor de la ciencia al servicio del bienestar
La base de nuestra práctica se sustenta en los dos programas con mayor evidencia científica y reconocimiento internacional:
MBCT (Terapia Cognitiva basada en Mindfulness): Desarrollado por los doctores Segal, Teasdale y Williams, un enfoque esencial para romper los ciclos de rumiación y estrés.
MSC (Autocompasión Consciente): Creado por Christopher Germer (Harvard) y Kristin Neff (Texas), centrado en la integración de la amabilidad hacia uno mismo como herramienta de resiliencia.
Una experiencia vivencial y compartida
A lo largo de las jornadas, alternaremos distintas formas de cultivar la atención plena y la compasión: desde la meditación sentada y caminando hasta movimientos conscientes y paseos contemplativos al aire libre. Cada día, Andrés y yo ofreceremos charlas sobre los fundamentos de estas enseñanzas, abriendo espacios de diálogo para reflexionar sobre la experiencia personal de la práctica.
El regalo del Silencio y la Humanidad Compartida
Para profundizar en la introspección, el retiro se desarrollará en un formato de silencio parcial. Queremos respetar tu ritmo: tú decidirás los momentos de silencio total que necesites. Mantendremos la calma en espacios comunes y comidas para favorecer la escucha interna, aunque siempre tendrás a tu disposición a los facilitadores para consultas privadas durante los descansos.
El último día, abriremos un espacio amplio para poner en común lo vivido. Creemos firmemente que, al meditar juntos de forma intensiva, surge esa humanidad compartida que nos une y nos sostiene. Esta experiencia no es solo una pausa en el camino; es un proceso de transformación personal que te permitirá consolidar la compasión hacia ti mismo y hacia los demás, regresando a tu vida con una mirada nueva.