¿Qué es lo que sientes ante alguna situación de incertidumbre? ¿Qué puede aportar Mindfulness para una mejor gestión? 


Eso que se siente ante una situación de incertidumbre se llama miedo, y sentir miedo es una de las emociones básicas que todos los seres humanos sentimos. Y es una emoción muy saludable, sin ella no habríamos podido evolucionar y sobrevivir. El miedo es la emoción que nos protege frente a las amenazas de nuestro entorno.

El problema aparece cuando no somos capaces de calibrar bien esas amenazas y las hacemos más grandes de lo que igual son. Y es ahí donde Mindfulness aporta una herramienta muy eficaz para tomar perspectiva y ver las cosas con una mirada diferente, al mismo tiempo que nos da la oportunidad de responder en vez de reaccionar.

Una de las cosas que se han comprobado mediante pruebas como los encefalogramas y resonancias magnéticas, es que cuando empezamos a respirar de una manara consciente (luego te indicaré un ejercicio de este tipo), es que la frecuencia de las ondas cerebrales comienza a regularse. 

Esto permite que nuestra capacidad de razonamiento sea más acertada, ya que todo nuestro organismo se relaja y podemos ver las situaciones donde nos encontramos de manera más objetiva. Es decir, comenzamos a responder en vez de reaccionar. No nos vemos arrastrados por una respuesta irracional y automatizada orquestada por la amígala (que es parte de nuestro cerebro más primitiva), sino que comenzamos a responder con la parte más evolucionada de nuestro cerebro, el neocórtex.

La vida nos proporciona muchas circunstancias donde la incertidumbre es el denominador común: gestionar la educación de los hijos, liderar un proyecto profesional, aprobar un examen, encontrar pareja…

Y si esa incertidumbre la relativizamos y vemos un abanico más amplio de posibilidades (además de las consecuencias terribles que tu mente es capaz de generar), puedes empezar a gestionarlas con más tranquilidad y calma y de una manera más certera.

Y tenemos a nuestra disposición una herramienta muy eficaz  que es la respiración. Aprender a respirar de manera consciente nos puede abrir muchas puertas a la hora de manejar situaciones de incertidumbre y con ello mejorar nuestro bienestar y nuestra calidad de vida.

¿Practicamos?

Un ejercicio sencillo y que puedes implementar en tu día a día es el siguiente:

Cuando te encuentres preocupado por algo, simplemente lleva tu atención a tus pies, y comienza a ser consciente de cómo están apoyados, si existe algún tipo de molestia, de agarrotamiento…

Y después con mucha suavidad, y imagina que llevas tu respiración a la planta de los pies, llevando la atención a cada una de las respiraciones. Realiza este ejercicio por unos minutos y nota cómo te encuentras después de realizarlo, y si te animas comparte tu experiencia.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.