Programa de Compasión (CCT)
¿Qué puede aportar el cultivo de la compasión?
La compasión puede entrenarse y desarrollarse mediante la práctica. El entrenamiento en compasión trabaja la capacidad de reconocer el sufrimiento propio y ajeno y responder ante él de una manera consciente, amable y orientada al cuidado.
La investigación sobre programas de entrenamiento en compasión estudia diferentes resultados relacionados con la autocompasión, el bienestar psicológico, la regulación emocional y la relación con otras personas. Los efectos pueden variar según la persona, el programa y el contexto.
En este programa trabajaremos especialmente:
- Autocompasión: aprender a relacionarnos con nuestras propias dificultades desde una actitud menos crítica.
- Humanidad compartida: reconocer que las dificultades forman parte de la experiencia humana y no nos ocurren únicamente a nosotros.
- Conciencia y atención: utilizar Mindfulness para reconocer pensamientos, emociones y experiencias antes de reaccionar automáticamente.
- Compasión hacia los demás: desarrollar una actitud de comprensión y cuidado hacia otras personas.
- Acción compasiva: explorar cómo llevar la compasión a situaciones concretas de la vida cotidiana.
¿Qué entendemos por compasión?
La compasión puede entenderse como la capacidad de reconocer el sufrimiento propio o de otras personas, acompañada del deseo de aliviarlo o prevenirlo.
Cultivar la compasión no significa evitar las dificultades ni sentirse bien todo el tiempo. Implica aprender a relacionarnos con el sufrimiento de una manera más consciente, comprensiva y constructiva.
En este programa trabajamos tres elementos estrechamente relacionados: autocompasión, humanidad compartida y Mindfulness.
La compasión es una capacidad que puede entrenarse y desarrollarse mediante la práctica.
Kristin Neff: Los tres componentes de la autocompasión.



ESTHER LÓPEZ CÁRDENAS
Codirectora del programa de MBCT de Mindfulness en la Universidad Complutense de Madrid.