Con la apertura del confinamiento y para nuestra seguridad y la de todos, ahora es importante el uso de las mascarillas, pero su uso puede enmascarar nuestras emociones y dificultar la comunicación. 

En este artículo te hablaré sobre este hecho, sobre las emociones y cómo las expresamos, y qué podemos hacer para tener una buena comunicación a pesar del uso de las mascarillas.

Las emociones y las mascarillas. ¿Enmascaran las mascarillas nuestras emociones?

  1. Qué son las emociones
  2. Para qué nos sirven las emociones
  3. Cómo expresamos las emociones.
    Cuerpo
    Voz
    Rostro
  4. Cómo superar las limitaciones del uso de las mascarillas para expresar y reconocer las emociones.

 1. Qué son las emociones

Siguiendo los postulados de Antonio Damasio podemos definir de manera sencilla que una emoción es una reacción neurofisiológica desencadenada por un estímulo interno o externo.

Una emoción es una reacción neurofisiológica ante un estímulo interno o externo.

Es decir, que tanto nuestro cuerpo como nuestra mente reaccionan a los estímulos del entorno o a estímulos internos.

Podemos distinguir entre emociones básicas, que son aquellas reacciones innatas y que compartimos con todos los mamíferos y las emociones secundarias o sentimientos, en las que entra en juego la mente interpretando las situaciones que se dan.

2. Para qué sirven las emociones

Más allá del hecho de que las emociones nos puedan resultar agradables o no, todas las emociones tienen una razón de ser evolutiva, es decir, tienen como misión última ayudarnos a sobrevivir. 

Por ejemplo el miedo (y de esto he hablado hace poco en este artículo que escribí hace unas semanas), hace que nos protejamos frente a una amenaza. Si no sintiéramos miedo, no hubiéramos podido resguardarnos en las cavernas frente al “tigre dientes de sable”, y hoy no estaríamos sobre la faz de la tierra.

La tristeza también es muy importante porque hace que los demás nos acompañen en nuestro dolor cuándo sufrimos una pérdida. O el enfado hace que reaccionemos poniendo los límites ante una situación que nosotros consideramos como injusta.

Así que es importante reconocer y aceptar las emociones que sentimos, porque cada una de ellas nos esta ayudando a sobrevivir. Y ocurre muchas veces que esas emociones tiene lugar sin que nosotros seamos conscientes, y por razones culturales o de educación las tapamos.

Por otro lado, también es muy importante saber interpretar las emociones de nuestros semejantes, para poder establecer relaciones sanas y basadas en una buena comunicación.

Y en estos días el uso de las mascarillas ha hecho que perdamos parte de la información que nos llega a través del rostro sobre las emociones de los demás, lo cual puede dar lugar a interpretaciones erróneas en las emociones de los otros, y en consecuencia de las respuestas que damos ante esas interpretaciones.

3. Cómo expresamos las emociones

Como comentaba más arriba, las emociones se expresan a través de cambios fisiológicos y neurológicos (mentales) y que vamos a analizar en más profundidad a continuación, centrándonos en tres puntos: el cuerpo, la voz y el rostro, siendo esta última parte la que más información seguramente nos proporciona a nivel emocional, y que como decía en el título del artículo, las mascarillas enmascaran. 

  • Cuerpo: las emociones en el cuerpo (más allá del rostro) se manifiestan a través de cambios en el ritmo cardíaco, en la respiración y la sudoración, fundamentalmente. Cuando sentimos miedo, tanto la respiración como el ritmo cardíaco se aceleran y mucha gente comienza a sudar. De ahí la expresión “Me entró un sudor frío”, ante una situación de miedo.
  • La voz: cuando una persona habla, el tono, el timbre, el ritmo de su voz cambian de manera que podemos percibir si esa persona está enfadada, triste, alegre… Y así, la manifestación de las emociones cobra en estos momentos, especial importancia a la hora de identificar las emociones.
  • El rostro: como decía anteriormente, el rostro es la principal fuente de información sobre nuestras emociones, y de esto sabe mucho Paul Ekman, en cuyos estudios está basada la serie “Lie to me” (Miénteme). En la serie se analizan los rostros de posibles delincuentes para saber si mienten o no, basándose en lo que se llaman microexpresiones.

Existe un gran número de microexpresiones (movimientos faciales muy rápidos que duran menos de una quinta parte de segundo), y que nos proporcionan una gran cantidad de información, incluso cuando alguien trata de ocultar sus emociones.

En otro artículo hablaré más sobre esto, pero de manera general hay dos zonas de la cara que nos dan mucha información: la zona de la boca y la zona de los ojos. 

Cuando una persona tiene miedo, las cejas se arquean y se juntan, los ojos se abren como platos y los labios se alargan (Paul Ekman). Más allá de otras señales, al llevar la mascarilla estamos perdiendo parte de esta información.

4. Cómo superar las limitaciones del uso de las mascarillas para expresar y reconocer las emociones

Las mascarillas están limitando el acceso a parte de la información necesaria para poder interpretar las emociones de los otros, por ello debemos poner más atención en los otros mecanismos de expresión, especialmente en la voz y en los ojos. 

De hecho, estudios recientes están apuntando a cambios a la hora de utilizar los matices de la voz para comunicar mejor. Y es en este aspecto en el que podemos incidir tanto para comunicar nuestras emociones, como para percibir las de los otros.

Y poner más atención también en la zona de los ojos, a la que sí tenemos acceso.

No obstante, dado que el objetivo último siempre es tener una buena comunicación, ante la duda siempre podemos preguntar directamente y aclarar la emoción que está detrás de las palabras, con el fin de evitar malos entendidos.

¿Te animas a compartir tu experiencia?

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