Volver a la rutina puede ser complicado. Por eso te invito a que comiences a cuidarte incluyendo pequeñas estrategias en tu día a día.

A través de este artículo te ofrezco cinco sugerencias para poder conectar contigo mismo y con la vida.

Tomar decisiones implica asumir riesgos, poner en riesgo tu seguridad, pero también te da la oportunidad de avanzar y disfrutar más de la vida. De ver la vida con una mirada diferente.

¿“Running y Mindfulness” o Correr y meditar? ¿Qué tienen en común? Tomar conciencia de tu diálogo interno te ayudará a disfrutar y correr de otra forma.

Ikea, Ruavieja, Cocacola… lanzan campañas navideñas de reencuentros familiares donde nos recuerdan la importancia de compartir estos días en familia.

Sin embargo, las estadísticas dicen que los días de Navidad son los días donde más salidas policiales se realizan por riñas familiares: la nuera con el suegro, las cuñadas, el cuñado que lo sabe todo, lo que se lleva aguantando uno toda la vida y con una copita de más aquello se convierte en la guerra de los Rouse… Una cosa tremenda.

Por otro lado, están los nostálgicos, los que echan de menos a los que no están, bien porque trabajan o viven fuera, o bien porque se fueron para siempre. Y estos días se activan los recuerdos y aparece la tristeza.

Y también están los que quieren forzar la fiesta, y que todos estén a su nivel de euforia. Cualquiera les sigue el ritmo.

Con este panorama, las fiestas de Navidad se pueden convertir en todo un reto a la hora de pasar un tiempo agradable y disfrutar de la familia.

La cuestión es que con tanto ruido hemos perdido la perspectiva de lo realmente importante: el vivir el presente, vivir estos momentos con las personas que están.

El día de hoy es único, puede parecerse al de ayer, o a lo que vaya a ocurrir mañana, pero cada una de tus respiraciones, cada puesta de sol, cada palabra que compartes con alguien, cada encuentro, hacen que cada día sea único.

Si echamos la vista atrás con nostalgia, nos perderemos la oportunidad de disfrutar de los que están hoy aquí con nosotros y de disfrutar de ese día. Nadie nos garantiza que mañana vayan a estar, o incluso que nosotros vayamos a estar. La vida es frágil y al mismo tiempo esa fragilidad, esa incertidumbre es el motor para poder disfrutar de cada instante. Porque al final, este viaje de la vida no es tan largo y cada momento cuenta.

Estar presentes, y tomar conciencia, de nuestra existencia y nuestra fragilidad, ayuda a ver la fragilidad, los miedos, los sufrimientos de los otros…, y desde este lugar surge el milagro del encuentro, del encuentro con el otro. Y como si fuera un juego mágico, desde este lugar es donde emerge la verdadera alegría, la esencia de la Navidad, que no es otra cosa que el AMOR. Porque cuando nos quitamos todas las capas de nos hemos ido poniendo, aparece esa amabilidad, esa capacidad de amar y de ser amados. Y esto supone todo un reto, pero es que esto del Amor es para valientes.

Así que, de cara a estos días, te voy a hacer 5 recomendaciones para disfrutar de unas fiestas “mindful” en familia:

1.Toma aire. Cada respiración te recuerda que estás vivo.
2. Sonríe de verdad. Las sonrisas verdaderas suben la serotonina.
3. Disfruta de bocado. No engullas, te puedes atragantar y te perderás apreciar los matices de la comida y el cariño con el que fue hecha.
4. Mira a los ojos, son el espejo del alma. Y te abrirán las puertas al corazón de la otra persona.
5. Abraza a tu familia, puede que mañana no estén.

Y recuerda que cada momento cuenta!!

Mindfulness para sobrevivir a la Navidad o como respirar un poco de tranquilidad.

El Black Friday, el Ciber Monday y el alumbrado de las luces han dado el pistoletazo de salida para las Fiestas de Navidad. La locura de las compras, los regalos y las mil y una cenas y comidas se ha puesto en marcha. Es como si estuviéramos esperando estas fechas para comprar y juntarnos con la gente que queremos.

Pero para aguantar el ritmo de tanta compra, tanta celebración y tanta actividad social, hay que estar en forma; y no solo me refiero a estar en forma físicamente, si no también a estarlo emocionalmente.

Y aunque las celebraciones y los encuentros vayan acompañados de alegría, podemos caer ella boragine de las prisas y el estar rodeados de ruido, luces y alejados de nuestra propia esencia y la esencia de la propia Navidad.

Así que voy a proponer algunas ideas basadas en Mindfulness para superar estas fiestas y hacerlo desde la serenidad y el equilibrio.

1. Date un respiro

En el sentido literal de la palabra. Dedica un tiempo a sentarte y respirar. Notar como estás respirando y enfocar tu mente simplemente en el hecho de respirar. Tu mente se calmará y también lo hará tu cuerpo.

2. Pasar un rato en la naturaleza

Date un respiro y busca algún momento al día en el que pasear por alguna zona con árboles, algún parque o algún bulevar, o si estas cerca de la playa acercarte a pasear por ella. Cuando estés allí, párate y lleva tu atención a los colores de los árboles, de las hojas caídas, de las zonas verdes, los colores del mar, … notando los distintos matices.     

Puedes aprovechar estos minutos y  tomar conciencia de cómo estás respirando y notar cuál es el ritmo de tu respiración. Notando como el aire entra y como el aire sale de tus pulmones. 

3. Buscar la belleza en los pequeños detalles

También te invito a que busques pequeños detalles que sean bellos. No grandes cosas, sino pequeños adornos que puedas rescatar dentro de tanta variedad: una luz, una adorno de un árbol, un cártel…

 4. Un tiempo para ti

Dedicar un tiempo para ti, cinco minutos pueden ser suficientes. Te invito a que centres tu atención en una vela o en un objeto y que mantengas el foco de tu mente en esa luz o ese objeto. Y si lo haces al final del día, aprovecha el momento para dar las gracias por las cosas bonitas que hayas podido apreciar a lo largo del día.

Estoy segura que con estos pequeños consejos podrás rebajar el ruido que nos rodeará y que nos alegrará durante estos días.

Y si te animas, comparte tu experiencia con nosotros.