Procrastinación: 4 claves para dejar de posponer tareas
¿Te encuentras posponiendo una tarea una y otra vez aunque sabes que sería mejor hacerla?
Procrastinar significa aplazar deliberadamente una tarea o decisión que sabemos que debemos afrontar, normalmente para dedicar nuestro tiempo a otra actividad más inmediata o agradable.
A veces posponemos porque la tarea nos parece difícil, aburrida o demasiado grande. Otras veces aparecen el miedo a equivocarnos, el perfeccionismo o la falta de claridad sobre por dónde empezar.
La procrastinación puede convertirse en un hábito, pero también podemos desarrollar estrategias para reducirla y avanzar hacia aquello que queremos conseguir.
Procrastinación y teletrabajo
Trabajar desde casa puede dificultar la separación entre tiempo personal y profesional y hacer más fácil posponer algunas tareas. Establecer horarios, definir prioridades y mantener límites claros puede ayudar a organizar mejor el trabajo.
¿Por qué procrastinamos?
No siempre procrastinamos por falta de voluntad. En muchas ocasiones, posponer una tarea es una forma de evitar temporalmente una experiencia que nos resulta incómoda.
Puede ocurrir cuando sentimos aburrimiento, inseguridad, miedo a equivocarnos, saturación o falta de claridad sobre lo que tenemos que hacer.
El alivio que sentimos al aplazar la tarea puede reforzar el comportamiento: durante un momento dejamos de sentir esa incomodidad, pero la tarea sigue pendiente y puede aparecer después más estrés o preocupación.
Comprender qué ocurre en nuestro caso puede ser un primer paso para encontrar una estrategia diferente.
4 claves para dejar de procrastinar
1. Define la tarea y define el primer paso
Cuando una tarea parece demasiado grande, puede ser útil dividirla en acciones pequeñas y concretas.
En lugar de “ponerme con el proyecto”, podemos definir algo como “abrir el documento y escribir el primer apartado”.
Cuanto más claro sea el primer paso, menor será la barrera para empezar.
2. Comprométete con una acción concreta
No siempre necesitamos sentirnos motivados antes de empezar. Puede ser más útil decidir cuándo vamos a realizar una tarea y comprometernos con ese momento.
Tener una agenda o una lista de tareas puede ayudarnos a transformar una intención general en una acción concreta.
3. Empieza aunque no tengas ganas
Muchas veces el momento más difícil es precisamente el inicio.
En lugar de esperar a sentir ganas, podemos proponernos trabajar durante unos minutos y observar qué ocurre una vez que hemos empezado.
Empezar puede ser más importante que esperar a sentirnos preparados.
4. Reconoce y valora tus avances
Cuando completamos una tarea, incluso si es pequeña, reconocer ese avance puede ayudarnos a reforzar la sensación de progreso.
No se trata de hacerlo todo perfecto, sino de comprobar que estamos avanzando y ajustar el plan cuando sea necesario.
Igual no logro cumplir todos los días “mi plan”, pero que sin ese plan y ese compromiso conmigo misma no lograría sacar ningún proyecto adelante.
¿Crees que le falta algún ingrediente a este plan? ¿Qué añadirías tú?
Procrastinación, perfeccionismo y miedo a equivocarse
En algunas personas, posponer una tarea está relacionado con el deseo de hacerla perfectamente, el miedo a cometer errores o la preocupación por no cumplir las expectativas.
En estos casos, trabajar únicamente con listas de tareas puede no ser suficiente. Puede ser necesario observar qué pensamientos y emociones aparecen cuando nos enfrentamos a una tarea y qué estamos intentando evitar.
Reconocer estos patrones puede abrir nuevas posibilidades de actuación.
¿Cómo dejar de procrastinar?
No existe una estrategia única que funcione para todo el mundo, pero algunas preguntas pueden ayudarte a identificar qué necesitas:
- ¿Qué tarea estoy evitando?
- ¿Qué siento cuando pienso en hacerla?
- ¿Qué parte me resulta más difícil?
- ¿Cuál es el primer paso que puedo dar?
- ¿Cuánto tiempo necesito realmente para empezar?
A veces el problema no es la tarea completa, sino no haber concretado cuál es el siguiente paso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la procrastinación?
La procrastinación consiste en posponer de manera voluntaria una tarea o decisión que sabemos que debemos realizar, aunque aplazarla pueda tener consecuencias negativas.
¿Por qué procrastinamos?
Podemos procrastinar por diferentes motivos, como falta de claridad, aburrimiento, miedo a equivocarnos, perfeccionismo, saturación o evitación de emociones incómodas.
¿Cómo puedo dejar de procrastinar?
Puede ser útil dividir las tareas en pasos pequeños, concretar cuándo empezar, reducir las distracciones y observar qué emociones o pensamientos aparecen cuando estamos evitando una tarea.
¿Procrastinar es lo mismo que ser perezoso?
No necesariamente. Procrastinar implica aplazar una tarea, pero las causas pueden ser muy diferentes y no tienen por qué estar relacionadas con la pereza.
¿Puede ayudar el coaching con la procrastinación?
Un proceso de Coaching Personal puede ayudar a clarificar objetivos, identificar obstáculos y trabajar estrategias para avanzar en aquello que quieres conseguir.
¿Quieres trabajar un objetivo que llevas tiempo posponiendo?
Un proceso de Coaching Personal puede ayudarte a clarificar qué quieres conseguir, identificar obstáculos y convertir una intención en pasos concretos.
A veces sabemos lo que queremos hacer, pero nos cuesta encontrar la manera de empezar. El Coaching Personal puede ofrecerte un espacio para clarificar objetivos, explorar qué te está frenando y definir próximos pasos.










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