Perfeccionismo: 5 claves para dejar de exigirte tanto

Querer hacer las cosas bien no es lo mismo que necesitar hacerlas perfectas.
El perfeccionismo aparece cuando nuestros estándares son tan elevados o rígidos que sentimos que nunca es suficiente, incluso cuando objetivamente hemos hecho un buen trabajo.
Puede aparecer en el ámbito profesional, en los estudios, en las relaciones o en la manera en que nos juzgamos a nosotros mismos.
Algunas formas de perfeccionismo se han relacionado con mayores niveles de ansiedad, depresión y malestar psicológico, aunque no todo esfuerzo por mejorar es necesariamente problemático.
¿Qué es el perfeccionismo?
Una persona perfeccionista puede establecer estándares muy elevados y valorar su propia experiencia en función de si consigue alcanzarlos.
El problema no está en querer hacer las cosas bien. Puede aparecer cuando el error se convierte en algo intolerable, cuando nuestro valor personal depende de nuestro rendimiento o cuando sentimos que cualquier resultado que no sea perfecto equivale a haber fracasado.
Buscar la excelencia y necesitar la perfección no son necesariamente lo mismo.
5 señales de perfeccionismo
1. Nunca sientes que es suficiente
Incluso cuando consigues buenos resultados, encuentras rápidamente aquello que podría haberse hecho mejor.
2. Te cuesta aceptar los errores
Un error pequeño puede convertirse internamente en la prueba de que no eres suficientemente bueno.
3. Necesitas controlar cómo salen las cosas
Intentas anticipar todos los detalles para evitar que algo se escape de tu control.
4. Procrastinas porque quieres hacerlo perfecto
A veces la exigencia no nos lleva a actuar más, sino a posponer. Empezar significa exponerse a la posibilidad de no hacerlo como habíamos imaginado.
5. Te juzgas con mucha dureza
El diálogo interno puede convertirse en una sucesión de críticas, comparaciones y exigencias difíciles de satisfacer.
Perfeccionismo, miedo al error y necesidad de control
Cuando equivocarnos se convierte en algo que queremos evitar a toda costa, podemos empezar a dedicar mucha energía a controlar las circunstancias.
El problema es que no todo está bajo nuestro control. Otras personas toman sus propias decisiones, las circunstancias cambian y cualquier proyecto puede desviarse de lo previsto.
Aprender a convivir con un cierto grado de incertidumbre puede ayudarnos a relacionarnos de otra manera con la necesidad de control.
¿Cómo dejar de ser tan perfeccionista? 5 claves
1. Diferencia excelencia de perfección
Pregúntate qué significa realmente hacer algo bien y cuánto de esa exigencia necesitas.
2. Detecta el pensamiento de todo o nada
No todo tiene que ser perfecto o un fracaso. Entre ambos extremos hay muchas posibilidades.
3. Permítete cometer errores
Equivocarse forma parte de aprender, ajustar y avanzar.
4. Define qué significa “suficientemente bien”
Antes de comenzar una tarea, establece qué resultado sería adecuado. Esto ayuda a evitar que el estándar se desplace continuamente.
5. Observa cómo te hablas
La exigencia constante también puede aparecer en la forma en que nos tratamos. Observa si utilizarías con otra persona el mismo lenguaje que utilizas contigo.
Preguntas frecuentes sobre el perfeccionismo
¿Qué es el perfeccionismo?
Es una tendencia a establecer estándares muy elevados y a valorar los resultados de forma especialmente exigente, pudiendo generar malestar cuando sentimos que no alcanzamos esos estándares.
¿Ser perfeccionista es lo mismo que ser exigente?
No necesariamente. La exigencia puede ayudarnos a mejorar, mientras que el perfeccionismo puede llevarnos a sentir que nada es suficiente o que cometer errores es inaceptable.
¿Ser perfeccionista es lo mismo que ser exigente?
No necesariamente. La exigencia puede ayudarnos a mejorar, mientras que el perfeccionismo puede llevarnos a sentir que nada es suficiente o que cometer errores es inaceptable.
¿Cómo puedo dejar de ser tan perfeccionista?
Detectar pensamientos de todo o nada, aceptar los errores, definir qué significa “suficientemente bien” y observar cómo nos hablamos son algunos pasos que pueden ayudar.
¿Qué relación existe entre perfeccionismo y miedo al error?
Cuando el error se interpreta como una amenaza para nuestra autoestima o nuestra imagen, puede aumentar la necesidad de control y favorecer conductas de evitación o procrastinación.
¿Cómo puede ayudar Mindfulness?
La práctica de Mindfulness puede ayudarnos a observar pensamientos, emociones y reacciones sin identificarnos automáticamente con ellos.
En lugar de reaccionar inmediatamente ante el pensamiento “tiene que salir perfecto”, podemos reconocerlo, observar qué emoción lo acompaña y elegir cómo queremos responder.
No se trata de dejar de esforzarse, sino de relacionarnos con la exigencia de una manera más consciente.
¿Y cuándo puede ser útil el Coaching?
Un proceso de Coaching puede ayudarte a explorar qué hay detrás de una exigencia constante: miedo al error, necesidad de reconocimiento, dificultad para poner límites, necesidad de control o determinadas creencias sobre el éxito.
El objetivo no es dejar de esforzarte, sino poder elegir cómo quieres relacionarte con tus objetivos, tus errores y tus propias expectativas.







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