Resiliencia según Seligman: 2 claves para afrontar la adversidad

La resiliencia es la capacidad de adaptarnos y seguir adelante ante situaciones difíciles, cambios o adversidades.
No significa que las dificultades no nos afecten ni que tengamos que mantener una actitud positiva en todo momento. Tiene más que ver con nuestra capacidad para adaptarnos, recuperar recursos y encontrar maneras de responder ante lo que sucede.
Martin Seligman, uno de los principales referentes de la psicología positiva, ha estudiado el papel que tienen nuestra forma de interpretar las situaciones y el diálogo que mantenemos con nosotros mismos.
¿Qué es la resiliencia?
La resiliencia no es una característica que unas personas tienen y otras no. Puede entenderse como un conjunto de recursos y formas de responder que pueden desarrollarse a lo largo de la vida.
Ante una situación difícil podemos sentir miedo, tristeza, frustración o desánimo. La resiliencia no consiste en negar estas emociones, sino en encontrar recursos que nos permitan seguir afrontando la situación.
Cuando hablo de resiliencia hablamos de la capacidad de adaptación a la situaciones adversas y llenas de incertidumbre que se presentan en la vida.
Vicktor Frankl, neurólogo y psiquiatra austriaco, padre de la logoterapia y estuvo encarcelado en Auswitch durante varios años, describe su experiencia y cómo fue capaz de sobrevivir físicamente y sobretodo mentalmente a esta situación en un libro altamente recomendable: “El hombre en busca de sentido”.
Una vez que le damos un significado a la vida, no solo nos sentimos un poco mejor, sino que además, también hallamos la capacidad de lidiar con el sufrimiento.
Vicktor Frankl
Seligman y la psicología positiva
Martin Seligman es uno de los principales investigadores vinculados al desarrollo de la psicología positiva. Su trabajo ha contribuido a estudiar no solo los problemas psicológicos, sino también los recursos y fortalezas que pueden favorecer el bienestar y la capacidad de afrontar las dificultades.
En sus trabajos sobre optimismo y resiliencia presta especial atención a la manera en que interpretamos lo que nos ocurre.
Dos claves para cultivar la resiliencia
1. Observar cómo te hablas
Todos mantenemos un diálogo interno. Cuando algo sale mal, podemos hablarnos desde la crítica, la culpa y el rechazo, o podemos adoptar una mirada más realista y amable.
Pregúntate:
- ¿Qué me estoy diciendo sobre lo que ha ocurrido?
- ¿Estoy interpretando una dificultad puntual como un fracaso definitivo?
- ¿Me estoy hablando de una manera que me ayuda a encontrar una respuesta?
2. Revisar la manera en que interpretamos lo que ocurre
Ante una situación difícil no siempre podemos cambiar lo que ha sucedido, pero sí podemos revisar la interpretación que hacemos de ello.
Podemos preguntarnos qué sabemos realmente, qué estamos anticipando, qué alternativas existen y qué podemos hacer a partir de ahora.
Esta capacidad para cuestionar interpretaciones automáticas puede ayudarnos a construir respuestas más flexibles.
¿Qué puede aportar Mindfulness a la resiliencia?
Mindfulness puede ser un complemento interesante porque permite observar pensamientos, emociones y reacciones con mayor atención antes de responder automáticamente.
La práctica no elimina las dificultades ni garantiza una respuesta determinada, pero puede favorecer una mayor conciencia de aquello que estamos experimentando.
La resiliencia también se entrena
No podemos elegir todas las circunstancias que aparecen en nuestra vida, pero sí podemos trabajar la manera en que respondemos ante ellas.
Observar cómo nos hablamos, revisar nuestras interpretaciones y reconocer los recursos que ya tenemos puede ayudarnos a afrontar las dificultades con mayor flexibilidad.
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Excelente
Muchas gracias Madelin,
Me alegro que te haya gustado y haya resultado útil.
Ya sabes dónde estoy para lo que necesites.
Almudena.